16 de abril de 2008

Ojos que ven

En la ciudad de Sylvia hay un joven que mira. Y su mirada es representada a través del juego (audio)visual que nos propone José Luis Guerín. Un juego casi como un lenguaje, de primeros planos, primeros planos de mujeres que conversan, esperan y, también, miran. Los ojos que (las) miran son los ojos más lindos que vi en mi vida. Ojos que hipnotizan, ojos que cuentan historias, ojos que sólo pueden hablarnos a través de los colores, ojos cinematográficos.

Hay películas que hablan sobre el cine y hay películas cinematográficas. En la ciudad de Sylvia, ambos universos conviven en una voz y en un lenguaje que transpira cine desde todos sus poros. Alguien debería ocuparse de crear un seminario sobre el cine y la mirada y ese alguien, sin lugar a dudas, desde hoy tendría que hablar de esta película.

En la ciudad de Sylvia recuerda a muchas películas y, sin embargo, es como ninguna. Recuerda al atardecer de Linklater por las calles de París. Y sin embargo acá no hay palabras, más bien sonidos. Formalmente recordará al Hitchcock atravesado por Brian De Palma. Pero la sutileza de quien ha trabajado en el documental para hacer tan real las imágenes, las miradas, las imágenes de aquellos que miran, lo aleja de ambos. Y, en los colores, en las formas, es fantásticamente universal. ¿Y en los sonidos?

El tratamiento sonoro es un tema para tratar párrafo aparte. Guerín logra apartarse de la producción contemporánea y se deja llevar por sus sentidos. El taconeo de los zapatos, el sonido del tranvía, los acordes de los violines, el tintineo de una botella que cae calle abajo. No hay dudas, el sonido también puede ser mirado.

Da miedo haberme encontrado con una película así a principios del festival (¿qué dejo para después?). Y para quien, como yo, quiera hacer carrera de crítico, ¿cómo se hace para dejar de hablar bien de una película que tengo en mi cabeza desde la proyección?. Es mucho más fácil hablar mal de una película que no nos gustó para nada. Los ojos más lindos que vi en mi vida. Ojos que hipnotizan, que miran, que hablan, que ME hablan, que me enamoran. Ojos que ven. Cine.